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Marcats pel 38

Una historia religiosa del inicio de la guerra civil en Corbera d’Ebre

Mi abuela no era una persona a la que le gustara mucho hablar sobre aquella guerra. Y si esto le sumas en que murió cuando yo era jovencito, pues hace que no tenga ese recuerdo de hablar con ella al respecto de forma profunda. Casi todas las historias familiares me vienen de la mano de mi «padrino», hermano de mi madre.

Seguro que a muchos le sonará la persecución religiosa en las zonas republicanas al inicio de la guerra civil, y de ésta se sacan historias, como es en este caso, familiares. Recuerdo que una de las primeras frases que más me marcaron en mis inicios es una frase familiar que decía “el día que fusilan al cura, llevaba una gorra de tu bisabuelo. Yo les seré sincero. Esa frase no me marcó al momento, y la verdad que no le hice ni caso.

Pero al cabo de un tiempo, como una especie de “flash” y más cuando mi interés por la batalla del ebro crecía, me vino sobre esta frase que había oído años atrás.
Cuando quise saber más, la lástima es que mi abuela ya no estaba, pero sí mi abuelo. La historia, tal y como me la han contado es así.
En el inicio de la guerra civil en Corbera, una de las partes más castigadas fue la iglesia y los profesionales eclesiásticos. Los dos fueron fusilados, pero ¿por qué llevaba una gorra de un familiar mío?

Pues lo que se explica es que hubo varias familias de izquierdas del pueblo que días antes del fatídico desenlace, escondieron al cura y le dejaron ropa de paisano. Un día en una masía, un día en una casa… hasta que la situación se volvió insostenible y fue entregado a las autoridades.
El día del fusilamiento llevaba una gorra que le había dejado mi familia. Puede ser o no puede ser, puede que en otra casa se explique diferente, pero lo que también es una obviedad es que muchos de los desastres que se hicieron al inicio se hicieron con la negativa de buena parte del pueblo.

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